Hola mis estimados ultra maratonistas.

Dicen que en los peores y en los mejores momentos solemos sacar lo que tenemos dentro. Ira, miedo, ingenuidad, amor. ¿Qué saldría de ti si te oprimieran fuerte, como si estuvieran haciendo zumo de naranja con tu interior?
Sabemos que si exprimimos al máximo una naranja o un limón, le sacamos todo el jugo que llevan dentro, pero también el zumo y dejamos a esa fruta que estaba unos segundos antes brillante, muerta, sin casi nada por dentro.
“Vamos a suponer que esta naranja no es sólo una naranja; sino que eres tú. Imagínate que alguien te aprieta, ejerce presión sobre ti, dice algo que no te gusta, que te ofende. Y fuera de ti sale ira, enojo, rencor y odio. ¿Por qué sale eso?”.
¿Qué sale cuando la vida te aprieta?
“Porque eso es lo que hay dentro de ti. Es una de las grandes lecciones de la vida”.

“Si sale ira, dolor o miedo es porque es lo que hay dentro”.

Es más, imagina que estás en un ultramaraton subiendo y bajando montañas, y que el clima y el terreno son difíciles, adversos. ¿Estás preparado para todo? ¿Estás consciente de las emociones que estás sintiendo, de porqué estás sufriendo?

 

“Si la vida te da limones, haz limonada”.

Pero, ¿te has parado a pensar lo que quiere decir? Esta frase, lejos de estar relacionada con el conformismo, seguramente sea una de las formas más sencillas de definir la resiliencia.
Resiliencia es una palabra que se refiere a la capacidad que tenemos las personas para sobreponernos a la adversidad y seguir adelante. Por tanto, las personas resilientes serían las que consiguen hacer limonada con los limones que les ofrece la vida: pérdidas, decepciones, rupturas…
Antes se pensaba que la resiliencia era algo con lo que se nacía, que era genético. Sin embargo, las investigaciones posteriores han logrado demostrar que esta capacidad se puede entrenar.
En conclusión, la metáfora de la naranja y la de los limones se unen para hacernos ver que podemos recuperarnos en lo adverso, que podemos sacar lo mejor de nosotros mismos en cualquier momento, y tenemos la capacidad de reponernos.
Piensa en esto cuando estés, molesto, cansado, hasta el límite de tus esfuerzos. Tranquiliza tus emociones y respira profundo, concéntrate y recupera las fuerzas internas que te ayudarán a llegar a la meta. Que te ayudarán a sentirte mejor o por lo menos conforme de la situación en la que te has metido.
Las personas resilientes saben que nadie es inmune al sufrimiento. Porque en instantes de oscuridad tenemos dos opciones: dejarse vencer o sobreponernos.
Por supuesto que en un ultra, lo que queremos es reponerlos, aunque a veces puede ser difícil por circunstancias particulares de enfermedad o daño físico. Lo importante es saber que siempre podremos reponernos, de cada uno de nosotros queda el romper nuestros límites y exprimir conscientemente lo que llevamos dentro.
Una vez que salieron todos nuestros demonios, todavía tenemos el poder de ganarle a la desesperación y sacar el zumo de fortaleza desde nuestros adentros. En el caso de los ultra maratones, recuerda que tú querías estar ahí, que no sabías exactamente a lo que te enfrentarías y que sabías de antemano que podría ser muy difícil. No te rindas, sigue adelante, y al llegar a la meta habrá valido la pena exprimir más de lo aparente, y habrá valido la pena sufrir temporalmente.
Un ultramaratonista tiene dentro de su ser todos los ingredientes necesarios para salir adelante ante la adversidad, porque desde mucho tiempo atrás sembró una semilla que germinó y está en sus adentros.
Así que recuerda lo que llevas dentro, y si la vida te exprime como un limón, utiliza todos los valores que has adquirido durante todos tus entrenamientos.