Yo amo por tradición, la batalla, la lucha, amo al ganador, cuando era niño pensaba que la gente que lograba grandes cosas era una especie elegida, poco sabía yo entonces que era gente común y corriente que solo siguió al límite de sus sueños para realizarlos.
La naturaleza de la montaña me ha enseñado que uno no nace se hace a través del esfuerzo y la preparación, y no tolero al perdedor, la idea del perder me resulta odiosa.
Espero poder transmitir al lector mi pasión y amor por la montaña y por la vida, así como la energía y la alegría que he encontrado ahí en las alturas en una aventura de exploración y conocimiento de lo que se puede lograr para sí mismo.
“compartirles un pedacito de las montañas a todas aquellas personas que no han estado ahí”.
Me doy cuenta perfectamente de que hay una verdad fundamental en nuestra naturaleza, el ser humano debe explorar, eso fue lo que nos sacó de África y nos llevó a la luna.
Tenemos un México grande
Un México para soñar y crear
Un México para innovar
Un México para lograr lo inesperado, romper esquemas y trascender
Un México para pensar diferente y cambiar ideologías avariciosas y egoístas.
Y crear un México grande.
Tan solo en nuestra bandera nacional ostentamos un nopal, una serpiente y un águila defensivas y salvajes por naturaleza.
¿Cuanto de esto se filtra en la idiosincrasia del corredor de montaña?