¡A VECES TIENES QUE SUBIR MUY ALTO PARA VER CUAN PEQUEÑO ERES!

“AQUI LA NATURALEZA NOS OTORGA UN REGALO CON LA MAGIA DE SU CIMA NEVADA”

No nos hagamos pendejos, toca a nuestra generación y a ninguna otra, porque ya no habrá tiempo para ello, la responsabilidad de actuar responsable y eficazmente, para conservar lo mas posible este patrimonio insustituible de la nuestra y las siguientes generaciones de mexicanos.
No les pasemos a ellos un país erosionado, improductivo y depauperado biológicamente incapaz de sostener a sus habitantes la factura de nuestra apatía o de nuestra ineptitud. El Clamor de corredores conscientes puede oirse ya con claridad y fuerza, insluco para aquellos organizadores o más bien depredadores que persisten en taparse los oídos para no escuchar y solo ver$$$$$$$$$$$.
Ahora solo queda saber si el espirítu del buen corredor está preparado para esta tarea vivir una cercana interacción con respecto a la naturaleza”.

Solo una naturaleza conocida, sentida y utilizada con sabiduría, es una naturaleza viva.
Solo una sociedad que reconoce en la naturaleza su origen, su razón de ser, su fuente de material y espiritual es una sociedad que persiste.
Honremos al corredor de montaña mexicano, pongamos nuestro granito de arena y conduzcamos a las carreras de montaña a lo que debería de ser: una fructífera confrontación del espíritu y de la fuerza humana con la naturaleza, y no para amasar dinero $$$$$$$$ engatusando borregos, seamos exploradores no explotadores, seamos corredores no roedores.